1990 o el año en el que aprendimos a qué huele un abrazo
1990 no es solo un año, es el aroma de un jersey de algodón y el talco de la infancia. ¿Por qué este olor a limpio sigue siendo nuestro mayor refugio?
# 1991 o el año en el que aprendimos a qué huele un abrazo Hay un recuerdo común para toda una generación que creció en la España de los noventa. No tiene que ver con la música, ni con la televisión, sino con un gesto: el de salir de casa por la mañana con el jersey recién puesto, todavía tibio por la plancha, y recibir ese salpicón de frescor en el cuello antes de ir al colegio. Era una mezcla de **luminosidad, polvos de talco y algodón**. Era, básicamente, la seguridad de que todo estaba bien. Aquel aroma atalcado no era solo un perfume; era una frontera. Marcaba el límite entre el caos del …