El embrujo de las ocho de la mañana y la Dama de noche
¿Por qué esperar a que anochezca para disfrutar del jardín? Descubre cómo el aroma de la Dama de noche transforma tus mañanas al volante sin usar alcohol.
# El embrujo de las ocho de la mañana o por qué madrugar ya no pesa Hubo un tiempo en que las ocho de la mañana eran, sencillamente, un castigo. Ese momento del día en el que el sol pega de frente en el parabrisas, el café aún no ha hecho efecto y el asfalto parece absorber toda la energía que nos quedaba tras apagar la alarma. Entrar en el coche solía ser una transición técnica entre el sueño y la oficina; un espacio aséptico, a veces cargado de olor a plástico o a humedad residual. Pero la percepción del tiempo es maleable. Como decía Proust, el verdadero viaje de descubrimiento no consiste …